MENSAJE DE BIENVENIDA

Te doy la más cordial de las bienvenidas y que Dios derrame sus más ricas bendiciones en tu vida. Si Dios te permitió llegar a ésta página no fue casualidad; Él quiere hablarte y responder directamente algunas interrogantes que te guiaron a la confusión y posiblemente te alejaron del conocimiento de Dios.
He intentado evitar opiniones y comentarios personales procurando darte ¡leche espiritual no adulterada!, es decir, la Palabra de Dios tal como la encontrarás en las Sagradas Escrituras (tomando de varias versiones luego de comprender que éstas se complementan entre si).
A continuación te dejo varias recomendaciones sencillas:
- Lee todo el artículo, saltando en primera instancia su ubicación en la Biblia (Notarás que se muestra como una carta de Dios para ti).
- Busca los versos en tu Biblia y lee el capítulo o sección para que expandas tu comprensión, en otras palabras lee el contexto ("Texto fuera de contexto es excusa para un pretexto." Jatency Bonilla)
- Con la ayuda de un diccionario, busca el significado de las palabras que desconoces, e incluso de las que crees conocer.
- Y por último, el paso más importante, ora a Dios para que te de la sabiduría de comprender lo que te quiere mostrar y la humildad para aceptar sus consejos y corrección.

¡Bendiciones!

jueves, 14 de noviembre de 2013

¿HA DESECHADO DIOS A ISRAEL?


¿Acaso Dios desechó a su pueblo? ¡De ninguna manera! Porque también yo soy israelita, descendiente de Abraham y de la tribu de Benjamín.
Dios no desechó a su pueblo, al cual conoció desde un principio.


Romanos 11:1-2 (RVC)

…yo pregunto: ¿cayó Israel hasta destruirse? ¡De ninguna manera! Pero el error que cometieron trajo la salvación a los que no son judíos para que los judíos sientan celos.


Romanos 11:11 (PDT)

“Dios ha prometido reunir y sacar a los israelitas de las naciones donde ahora se encuentran, para llevarlos de nuevo a su tierra”.
Porque en esta tierra, y en estas montañas de Israel, los convertiré en una sola nación. Tendrán un solo rey, y no volverán a dividirse en dos reinos.
Nunca más volverán los israelitas a contaminarse con sus ídolos malolientes, ni con sus pecados y acciones repugnantes. Yo los limpiaré de sus pecados y no dejaré que vuelvan a serme infieles. Ellos serán mi pueblo, y yo seré su Dios.
Entonces los israelitas obedecerán mis mandamientos, como deben hacerlo. Vivirán para siempre, junto con sus hijos y sus nietos, en la tierra que le di a Jacob y a sus antepasados. David será su único rey y jefe.
Haré con ellos un pacto eterno de paz, y llegarán a ser un pueblo numeroso. Y cuando ponga mi templo en medio de ellos, y viva allí para siempre, yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. Entonces las naciones reconocerán que yo habré convertido a Israel en un pueblo muy especial. Yo soy el Dios de Israel.


Ezequiel 37:21-28 (TLA)

...”Israel, yo te amo; tú vales mucho para mí. Para salvarte la vida y para que fueras mi pueblo, tuve que pagar un alto precio.
Para poder llamarte mi pueblo, entregué a naciones enteras, como Sabá, Etiopía y Egipto.
”No tengas miedo; yo siempre estaré contigo. No importa dónde estés, yo te llamaré y te haré volver a tu tierra, y volverás a ser mi pueblo.


Isaías 43:3-5 (TLA)
Gente extranjera edificará tus murallas, y sus reyes estarán a tu servicio, porque aunque te castigué cuando me hiciste enojar, una vez calmado mi enojo tendré compasión de ti.


Isaías 60:10 (RVC)

Habitantes de Jerusalén, yo estuve muy enojado con ustedes y por eso los castigué; pero ahora les mostraré lo mucho que los amo.
Gente extranjera reconstruirá las murallas de la ciudad, y los reyes de otras naciones se pondrán a su servicio.


Isaías 60:10 (TLA)

…fíjate en el sol y la luna, que siempre salen a su debido tiempo. Eso no cambia nunca, como tampoco cambiará el pacto que hice con mi servidor David, con los sacerdotes, y con los descendientes de Abraham, de Isaac y de Jacob. Nunca faltará en Israel un rey de la familia de David, ni faltarán sacerdotes de la familia de Leví. Serán tan numerosos como las estrellas del cielo, y como los granos de arena del mar; nadie podrá contarlos.
…hay gente que odia a mi pueblo, y lo desprecia como nación. Dicen que primero elegí a Israel y a Judá, y que hasta hice un pacto con ellos, pero que ahora los he rechazado. Pero yo siempre cumplo mis pactos…


Jeremías 33:20-26
(TLA)
Pueblo de Israel, tú eras como una esposa joven, que quedó abandonada y afligida, pero tu Dios vuelve a llamarte y te dice:
“Sólo por un momento te dejé abandonada, pero con gran ternura te aceptaré de nuevo.”


Isaías 54:6-7 (TLA)

Estaba yo un poco enojado cuando por algún tiempo no quise ni verte; pero volveré a tenerte compasión y misericordia eterna. Lo digo yo, que soy tu Señor y Redentor.


Isaías 54:8 (RVC)

¿Cómo podría yo entregarte, Efraín? ¿Cómo podría abandonarte, Israel?... Dentro de mí, el corazón me da vuelcos, y se me conmueven las entrañas.


Oseas 11:8 (NVI)

Israelitas, ¡yo no puedo abandonarlos!
¡No sería capaz de hacerlo!...
¡Mi gran amor por ustedes no me lo permite!


Oseas 11:8 (TLA)

El Dios todopoderoso dice:
«Yo hago que el sol alumbre de día, y que la luna y las estrellas alumbren de noche.
Yo hago que ruja el mar y que se agiten las olas.
¡Yo soy el Dios de Israel!
El día que estas leyes naturales lleguen a faltar, ese día el pueblo de Israel dejará de ser mi nación preferida.
El día que alguien pueda medir la altura del cielo o explorar lo profundo de la tierra, ese día yo rechazaré a mi pueblo por todo el mal que ha hecho.
¡Pero eso nunca sucederá! ¡Les doy mi palabra!


Jeremías 31:35-37 (TLA)

…no destruiré del todo la casa de Jacob. —Palabra del Señor.


Amós 9:8 (RVC)
«Yo amo mucho a Jerusalén, y amo mucho a mi templo.
Y aunque por algún tiempo estuve enojado con mi ciudad, me llena de furia ver a naciones que se sienten muy orgullosas, y que se aprovecharon de mi enojo para hacer sufrir a Jerusalén.
Pero quiero que sepan que reconstruiré mi ciudad, y también mi templo.
¡Le mostraré cuánto la quiero! Yo soy el Dios todopoderoso, y les juro que así lo haré».


Zacarías 1:14-16 (TLA)
…así ha dicho Dios el Señor: «Ahora voy a cambiar la suerte de Jacob. Voy a tener misericordia de todo el pueblo de Israel, y a mostrarme celoso de mi santo nombre.
Cuando ya vivan tranquilos en su tierra y no haya quien los espante, sentirán vergüenza por todas sus rebeliones y por haber pecado contra mí.
Cuando yo los reúna y los haga salir de entre los pueblos de sus enemigos, y sea yo santificado en ellos a la vista de muchas naciones, y cuando después de haberlos llevado al cautiverio entre las naciones los reúna en su tierra, sin dejar allá a ninguno de ellos, sabrán que yo soy el Señor su Dios.


Ezequiel 39:25-28 (RVC)
Pueblo de Israel, cuando llegue ese día, los haré volver a su país.
Entonces reconstruirán sus ciudades y volverán a habitarlas; plantarán viñedos y beberán su vino, sembrarán huertos y comerán sus frutos.
Yo mismo los plantaré en su tierra, y nadie volverá a arrancarlos de la tierra que les di.
Yo soy su Dios, y les juro que así lo haré.


Amós 9:14-15 (TLA)

El Dios todopoderoso también me dio este mensaje:
«Grande es mi amor por Jerusalén; y así de grande es también mi enojo contra sus enemigos.
Pero volveré a vivir en ella, y será llamada “Ciudad Fiel”; habitaré de nuevo en mi templo, y Sión será llamado “Monte Santo”.
Yo soy el Dios de Israel, y juro que así será.

»Cuando llegue ese día, los que hayan quedado con vida creerán que esto es imposible, pero nada hay imposible para mí.
Yo soy el Dios de Israel, y juró que así lo haré.

»¡Habitantes de Judá! ¡Pueblo de Israel! Ustedes fueron entre las naciones un pueblo al que todos maldecían, pero yo los salvaré y serán una bendición.
Sembrarán sus campos en paz, y sus viñedos darán mucho fruto; el cielo enviará sus lluvias y la tierra dará sus cosechas.
Todo eso les daré a ustedes, los que han quedado con vida. Por lo tanto, ¡anímense!

»Habitantes de Judá y de Jerusalén: Sus antepasados me hicieron enojar; por eso los destruí sin compasión.
Pero no tengan miedo, que ahora voy a tratarlos bien. Yo soy el Dios de Israel, y les juro que así lo haré.
»Vendrán muchos pueblos y naciones, y pasarán de una ciudad a otra diciéndole a la gente: “Busquen la bendición de Dios. Nosotros también la buscaremos”.
Yo soy el Dios de Israel, y les juro que así será.

»Cuando llegue ese día, muchos pueblos y naciones poderosas vendrán a Jerusalén para pedirme que los trate con bondad.
Diez hombres buscarán a un judío, y agarrándolo de la ropa le dirán en otro idioma: “¡Déjanos acompañarte a Jerusalén! ¡Sabemos que Dios está con ustedes!”
»Yo soy el Dios de Israel, y les juro que así será».


Zacarías 8:1-20
(TLA)

…aunque los judíos no pudieron agradar a Dios, tampoco fallaron del todo. Más bien, por la desobediencia de los judíos, los que no son judíos pueden ser salvados por Dios. Y esto hará que los judíos se pongan celosos.


Romanos 11:11 (TLA)

Si algunas de las ramas fueron cortadas, y tú, que eras un olivo silvestre, fuiste injertado en su lugar y has venido a participar de la raíz y de la rica savia del olivo, no te jactes contra las ramas; y si te jactas, conviene que sepas que no eres tú el que sustenta a la raíz, sino que es la raíz la que te sustenta a ti.
Tal vez digas: «Las ramas fueron cortadas para que yo fuera injertado.»
De acuerdo. Pero ellas fueron cortadas por su incredulidad, y tú te mantienes firme por la fe. Por lo tanto, no seas soberbio, sino temeroso.
Porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, tampoco a ti te perdonará. Por lo tanto, toma en cuenta la bondad y la severidad de Dios; severidad para con los que cayeron, pero bondad para contigo, si permaneces en esa bondad, pues de otra manera también tú serás cortado.
Y aun ellos pueden ser injertados, si no permanecen en su incredulidad, pues Dios es poderoso para volver a injertarlos.
Porque si tú, que por naturaleza eras un olivo silvestre, contra la naturaleza fuiste cortado e injertado en el buen olivo, ¡con más razón éstos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo!


Romanos
11:17-24 (RVC)

Hermanos en Cristo, hay mucho que ustedes todavía no saben. Por eso voy a explicarles el plan que Dios tenía en secreto. Algunos de los judíos se han vuelto muy tercos y no quieren creer en Jesucristo; pero sólo se portarán así hasta que los no judíos pasen a formar parte de su pueblo. Después de eso, Dios salvará a todo el pueblo de Israel. Como lo dice en la Biblia:
«El Salvador vendrá de Jerusalén, y limpiará toda la maldad del pueblo de Israel. Yo he prometido hacer esto cuando les perdone sus pecados.»


Romanos
11:25-27 (TLA)

En cuanto al evangelio, los judíos son tenidos por enemigos de Dios a fin de daros oportunidad a vosotros; pero Dios todavía los ama, porque escogió a sus antepasados.
Pues lo que Dios da no lo quita, ni revoca su llamamiento.
En tiempos pasados, vosotros desobedecisteis a Dios; pero ahora que los judíos han desobedecido, Dios tiene compasión de vosotros.
De la misma manera, ellos han desobedecido ahora, pero solamente para que Dios tenga compasión de vosotros y para que, también ahora, tenga compasión de ellos.
Porque Dios sujetó a todos por igual a la desobediencia con el fin de tener por igual compasión de todos.

Romanos
11:28-32 (DHH)

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